Hola
chicas!
En
primer lugar, Mewy mewy, enseguida que pueda te mando el regalo :D me hace
mucha ilusión que lo recibas en casa.
La
verdad es que ya he empezado el curso, y las cosas ya se van poniendo serias.
Nos ponen trabajitos, prácticas y deberes. Así que cada vez tengo menos tiempo
para escribiros. Además, me he metido en la comisión que organiza el viaje de
fin de curso… pero eso es otro tema jejej
Hoy
os traigo un tema de actualidad:
“Silvia llega arrastrando una
maleta verde. A primera vista, podría pasar por una estudiante que se marcha de
vacaciones: pantalones vaqueros, auriculares y aire ausente. Pero es una
impresión engañosa: el viaje lo hará, pero para financiárselo tendrá que hacer
escala en un hospital de Barcelona. “Hola”, saluda sonriente. Tras presentarse,
una enfermera le enseña la que será su casa: una pequeña cocina, un salón espacioso
y, ya más al fondo, las literas, mucho más cómodas que las antiguas camillas de
exploración que obligaban a los cobayas a dormir casi rígidos para no caerse al
suelo.”
El
texto que os muestro pertenece a un artículo llamado “Cobayas humanos”. A
partir de este texto, me gustaría introducir un tema diferente. Hoy he tenido
una práctica en clase en la que se nos explicaba cuales son las “pautas” que
debe seguir un medicamento antes de salir al mercado.
Un
primer paso para probar los medicamentos (después de pasar por animales :( ) es
probarlos en personas sanas que se ofrezcan voluntarias para probar estos
medicamentos. El caso de Silvia, la chica del texto, sería una forma de
explicar el incio del viaje.
Una
vez allí, se las asignan en diferentes grupos (Dependiendo del estudio que vaya
a realizarse). Cada grupo tomara un fármaco, que a simple vista parecerá igual,
pero que unos llevarán un principio activo y otros serán efecto placebo.
Esto
se hace para observar si los efectos que los pacientes exponen son debidos al
tratamiento al que se están sometiendo o, si son por el entorno en el que se
encuentran, factores psicológicos…
A
estas personas se les suele dar una recompensa económica. Por lo visto, cada
vez más personas se ofrecen como voluntarias para probar estos medicamentos
nuevos.
“Son jóvenes, en su mayoría,
que cobran entre 400 y 1.600 euros por probar nuevos medicamentos. Los hay que
toman psicofármacos, que testan colirios, o que acceden a que se supervise
cuántas erecciones nocturnas tienen. La salud de la industria farmacéutica y la
curación de miles de enfermos dependen de ellos.”
Me gustaría
acompañar este texto con el video que me han puesto a mi en clase y que me
parece que ilustra lo que os estoy contando. Creo que es un tema de gran
actualidad y que muchas de nosotr@s desconocemos totalmente. El video no
pertenece a youtube, así que os dejo el link (no hace falta verlo entero, pero
me parece un video muy interesante)
Las
citas están extraídas de un artículo que nos han dado a los alumnos, si alguien
está interesad@ en leer el artículo completo (es cortito) o quiere más
información del tema, que me lo diga e intentaré ayudarle en lo que pueda.
Después
de explicaros esto os pregunto: ¿Os ofrecerías
voluntarias para probar un nuevo medicamente?
Tengo
entendido que no hay riesgos para la salud. Pero mi madre dice que “cuanto menos
tiempo pases en el médico, mejor” Por lo tanto, ¿Creéis que es seguro?
¿Qué opináis del tema?
¡Besitos!
P.D. Os recomiendo visitar el blog de ArteIsania, en él, vereis autenticas maravillas que ella misma hace y que quedan super bonitas, además, esta de sorteo, que finaliza esta noche.